domingo, mayo 13

Le di mi corazón a tu oído

En esas letras escritas
desde un corazón roto,
desde un sentimiento bañado en llanto,
desde un recuerdo de antaño,
estaba todo.

En un papel cargado de cosas no dichas,
de tanto sentimiento,
estaban esas palabras instaladas
como si fueran propias de tal hoja.

Propias y para no salir de allí.
Para jamás ser leídas,
para no ser escuchadas,
para no volver a sentirse.

Era así hasta que mi corazón
se cruzó con tu sentir.
Se les solicitó expresión,
y fueron pronunciadas.

Tu oído las escuchó.
Tu sentir las recibió.
Entendiste qué decían,
reconociste el idioma que expresaban.

Sin más,
le di mi corazón a tu oído.
Y él escuchó.

lunes, abril 9

Expresión de alivio

Una vez más...
entre supuestos,
entre imaginarios,
entre quisieras,
entre ya no sés si tanto.

Pensar,
darle vueltas a la misma idea.
Sentir,
intentar sentir.

Darme cuenta si es sí
o es un no definitivo,
armarme de valor
y aceptarlo como positivo.

Falta simplemente decirlo.
Poner en palabras
tanto sentimiento,
tanto pensamiento,
lograr el alivio.

¿Y el decirlo...?
¿Si las palabras se las lleva el viento,
si quedan largadas al olvido,
si se tornan un arrepentimeinto,
si quedan sin significado,
sin valor, sin tiempo...?

¿De quién son?

Pensando en el alivio,
hablaré;
deseando la comprensión,
expresaré
con la única esperanza
de que no se olviden,
de que perduren,
de que siga siendo yo su dueña
y no sean del olvido.

domingo, octubre 2

Hoja en blanco

Enfrentada a la página en blanco
como para escribir una historia.
Pero las palabras no surgen,
ni los puntos, ni las comas.

Renglones vacíos esperando letras
qué dirán quién sabe cuánta cosa.
O quizá no lleguen a tener sentido,
no lleguen a decir nada.

Una vez más con la inspiración en puerta
sin poder traducirla en palabras.
Una vez más tanto para decir
para terminar diciendo nada.

Tal vez solamente se escriba una palabra.
Tal vez solamente dos.
Tal vez escriba solamente:
"tiempo ha pasado",
y ya no quede nada.


La pluma se secó, parecía ya no quedar tinta, tal vez algún día se recargue... escriba una nueva narrativa.

martes, abril 26

después

Y qué si al final de todo,
el tiempo pasó,
dejaste de lado lo que valía la pena.

Siempre dejaste para después,
siempre ibas a hacer tanto,
ibas a hacer tanto
cuando fueras más grande,
cuando tuvieras más edad...
Pero siempre siguió siendo después.

No te percataste.
El tiempo seguía sucediendo.
Parecía que no era tuyo.
Vivías una vida,
pensabas en un final...
que no fue.

Hoy es tu final.
Todos los planes quedaron para después.

Es fácil ver para atrás.
Ayer no supiste mirar para adelante.
El tiempo pasó.
Todo quedó para después.

Era tu vida.
No la viviste.
No tomaste tus decisiones.
La dejaste para después

El después ya es hoy.
Hoy ya no hay después.
El final de la historia está escrito:
te quedaste sin después.